“TODO MOVIMIENTO PRODUCE UN CAMBIO”, Oscar Wilde (1854-1900), si me permitís quisiera comenzar con esta frase que tiene tanto sentido en un espacio como el que se nos brinda para reflexionar y plasmar nuestras inquietudes o inspiraciones.
¿Cambio para qué?
Para poder ser más justos con nosotros mismos y con los demás, sin caer en la demagogia imperante de aquellos que se autoproclaman “solucionadores de cualquier conflicto”, los políticos. Que me disculpen, por ser a los primero a los que he tirado piedras en forma de palabras. Los representantes de los ciudadanos se eligen para que velen por los intereses en un aspecto más amplio que el meramente económico como es proporcionar estabilidad política, social, medioambiental, educacional…
En plena crisis económica producida por el exceso de dinero “invisible” en el mercado (este tema es muy complejo y trataré de ir introduciendo Web y citas recomendables para estar informados) la pregunta con la que empecé este párrafo se antoja más oportuna si cabe. El para qué se resuelve siendo consciente de la desigualdad del mundo, la respuesta sería para qué creemos un cambio de tal magnitud que afecte a todas las partes desfavorecidas del desarrollo.
Creo que se hace necesario especificar en que sentido el desarrollo puede ayudar. Como la percepción de cómo se miren la cosas puede influir en su sentido he de decir que el desarrollo no solo se basa en la tecnología, incluso es posible sin esta, se basa también en el cuidado y conservación del medio natural, costumbres y formas de vivir como puede ser el pueblo Saharaui.
jueves, 30 de octubre de 2008
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