14-10
Se ha procedido a la realización de dos mini-clases elaborada por dos compañeros de clase. He intentado identificar los paradigmas biomotriz, psicomotriz, expresivo y praxología motriz en los juegos realizados. Han aparecido todos aunque he de decir que se reflejaban casi siempre por separado, pocos juegos combinaban dos o tres como máximo, no obstante el aparecer el bio, psico, y expres en la misma sesión me parece bueno y para tener en cuenta en la elaboración de la práctica. Lo interesante sería realizar acciones que combinen varios paradigmas en el mismo juego, deporte o danza.
En clase se ha procedido a pedir grupos en los que no podían ser sólo de un sexo lo que me parece totalmente acertado. Cuando se piden grupos de cualquier número se tienden a formar de un solo sexo. Para un niño el juego es la cosa más seria del mundo por eso su elección será la que cree será más favorable para la victoria, en fútbol, se refleja de forma muy clara esta seriedad que le lleva a “discriminar”, chicas y a chicos-as menos capacitados o incapacitados. Todos los juegos y los deportes son buenos pero puede ocurrir que no sean tan favorables para educar o desarrollar unos objetivos y valores perseguidos.
Posteriormente a los retos se establecido un debate sobre cuales y cómo deben de aparecer los paradigmas, creo que esto ya lo he contestado unas frases más arriba.
Otra cuestión en la que quisiera hacer hincapié es en el tipo de cuerpo se requiere o se quiere en la sociedad actual, máquina o hedonista. La elección en la sociedad del mundo desarrollado es influenciada por la de estímulos que recibimos a diario sobre el “cuerpo perfecto”.
Dietas milagro, quemadores de grasa, anabolizantes, comida dietética, productos que no engordan, ofertas en gimnasio, no solo económica también en el centenar de actividades que ofertan, de lucha, de mantenimiento, de musculación, de relajación (¿de relajación? sí, baño turco, sauna, hidromasaje, masaje chino, masaje tailandés…) y todas aquellas que se os pueda ocurrir, sin olvidar maniquís delgados en escaparates, modelos súper delgadas; si hablamos de la televisión daría para otro capítulo.
Ante tan brutal lavado de cabeza ¿Qué hacer?
No perder la objetividad ante tantos estímulos puede ser un principio. Como transmisores de valores y normas sociales, puede ser coherente entender que una norma social no es dejarse llevar por la masa, una norma social ha de ser más bien hacer lo que tu moralidad indique teniendo presente los pueblos explotados para que el mundo desarrollado pueda vivir como vive.
Soy el primero en pronunciar mi culpabilidad y no es por el ritmo de vida en este “primer mundo” sino por no hacer más para que no sólo tenga que cambiar un sistema financiero totalmente injusto, con los ciudadanos, cuando esté en crisis. También debe de cambiar el reparto de la riqueza mundial. A gran escala veo el mundo dirigido por señores feudales con nombre de multinacionales.
jueves, 30 de octubre de 2008
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